-L-&-M-*

Te amo.

 

Tú has creado todo este amor.

Mi amor mas grande… Mi Luis.

Aún no entiendo este amor loco/

que siento por ti/ y si lo entendiera/

me volveria mas loca…/

 

“No me sonrojo si te digo que te quiero…

Como grande es el cielo cuando uno ama.

Con toda el alma”

 

¿Qué por que te amo…?

-Claro que lo sé, es solo que, no sé como explicarte lo feliz que estoy a tu lado, el simple hecho, de que a tu lado todo es perfecto. Y no tengo una respuesta, en con la que pudieras entender la inmensidad de mi amor por ti, solo espero, que comprendas, valores, disfrutes  sobre todo: que correspondas a este loco amor.

Cada día creces y crece mi amor por ti.

Y CLARO QUE SERÁ PARA SIEMPRE.

ATTE.

****************

P.d. Para siempre.

*Carta a Luis Alberto. Enero 2009.

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Fast Age. Opiniones varias.

Me ha parecido curioso e inspirador lo que Miri menciona, digo… no es mi ramo, pero la visión precisa y decidida me es más que admirable.
El mundo material se ha caracterizado por que define en gran medida las relaciones sociales y calidad de vida, de igual manera se ha utilizado para denotar poder ante los demás, las posesiones materiales de nuestros antepasados eran sus herramientas y armas, de hecho esta registrado que este ha sido el modo de dominación de cada era en las primeras civilizaciones, es importante observar, como antes las eras duraban más, ejemplo la edad de piedra, se remonta a 2.5 millones de años a. C., a diferencia de la edad moderna o la edad de plástico, que hace referencia a los polímeros, y la del silicio, que bien es llamada así por el auge de los equipos electrónicos modernos, ambas han durado menos de 100 años, sin embargo hay que pensar en lo que viene y es en donde entramos nosotros, la Nanotecnología, si bien los polímeros no engloban al 100% el area textil, podemos alcanzar nuevas tecnologías y avances por medio de los nano textiles, y aprovechar esta etapa, por que como ya mencione, las edades de los materiales cada vez avanzarán mas rápido, es tiempo de hacer algo, saludos amigos.

Mirell Alanis

Fuente

P.d. Mi admiración para una persona tan capaz y sobresaliente.

La vida de los muertos.

Desde La Jornada del domingo 4 de noviembre de 2012,

[…]

III

A Macarena le sorprendió mucho la cantidad de retratos en mi ofrenda. De todos el que más le intereso fue el de Julián, mi primo hermano.

Julián abandono el seminario cuando se enamoro de Alicia. Ella y yo éramos vecinas y compañeras en la academia Comercial. Nos pasábamos las tardes en su casa o en la mía. En una de esas llego él a visitarnos. Al ver a mi amiga su atracción fue tan poderosa que sustituyo su interés en convertirse en sacerdote por el de formar una familia, con Alicia, claro. Pensaba decírselo a ella en cuanto quedara libre del seminario.

Como Julián le tenía mucha confianza a mi madre, le confesó antes que a nadie sus sentimientos hacia Alicia y la decisión de alejarse del sacerdocio. Ella trato de disuadirlo haciéndole ver el disgusto de sus padres cuando supieran el cambio de planes. Julián dijo que lo sentía, pero no iba a permitir que nadie decidiera su vida.

A partir de ese momento la familia entro en crisis. Se formaron dos bandos: unos a favor de Julián y otros en contra. Mis tíos asumieron la decisión de Julián como un fracaso suyo y desde entonces guardaron para siempre una actitud sumisa y avergonzada hasta que terminaron por aislarse. Mi abuela enloqueció. La posibilidad de tener en la familia un sacerdote la compensaba de sobra por no contar entre los suyos un medico o un abogado. Concebía a Julián como un elegido de Dios. Soñaba con verlo oficiar su primera misa y con que él fuera el encargado de darle la extremaunción.

Cuando Julián le comunico su nuevo proyecto de vida, ella pensó que se trataba de una broma y fue paciente; pero cuando él le aclaro que hablaba enserio, perdió la calma y busco maneras de devolver a su nieto preferido al buen camino. Al final se ofreció a llevarlo con un diacono muy sabio para que lo hiciera entrar en razón. Julián no aceptó.

A todas horas escuchábamos las discusiones entre Julián y mi abuela. Ella lo llamaba desertor, ingrato; el, autoritaria, intolerante. Acabaron por lastimarse hasta que mi abuela lo hecho de la casa. El amor que había abrigado por su nieto predilecto se convirtió en el odio implacable que le dicto su última voluntad: “No quiero que por ningún motivo Julián asista a mi velorio ni a mi entierro. Si lo ven díganle que le prohíbo que me visite en el camposanto”. Le confesé a Macarena que no podía imaginarme los sentimientos de mi abuela al pronunciar palabras tan duras que, además, erigían una barrera entre ella y la persona a quien más amaba. Macarena resolvió el dilema con unas cuantas palabras: “Perdóneme, pero su abuela era una persona muy fea”. Enseguida me pregunto si Julián y Alicia habían llegado a casarse.

No. Alicia estaba enamorada de un teniente y ni en sueños iba a dejarlo por un hombre que era casi un desconocido y apenas había conversado con ella unas cuantas veces: la ultima para pedirle matrimonio. La actitud de Alicia era inexplicable, pero de todos modos muchas veces le pedí que no fuera tan drástica con Julián, quien a final de cuentas lo había perdido todo por ella. “Por mi no, por tonto, por hacerse ilusiones en donde nunca hubo nada”. Comprendí que mis esfuerzos eran inútiles y que mi amiga seguiría flotando en espera del matrimonio con su teniente.

Por la expresión con que me escuchó comprendo que Macarena habría preferido un final de telenovela con boda en una hacienda y globos rojos. No ocurrió así. Alicia se casó y se fue a vivir lejos. En cuanto a Julián, no volvió a visitarnos pero alguna vez nos llamo para preguntar por la abuela. Cuando supo que ella había muerto y cuál había sido su última voluntad, desapareció.

Ignoro que haya sido de él, quiza haya muerto, en todo caso para mí lo está. Cada noviembre pongo su retrato junto al de mi abuela. Ya que los dos están envueltos por el mismo misterio, ojala que, ya difuntos, vivan la misma paz.

Cristina Pacheco. La vida de los muertos. La jornada p.p.31