Escribir sin dudar.

Hacer tu muerte, trabajo infame y sínico.

Verte cerrar los ojos, dar ese último suspiro;

Lleno de sudor tibio y aliento caliente,

Me divierto en ello, sabiendo (los dos)

Que antes de que ese suspiro toque el aire;

Desearas resucitar para morir otra vez.

 

P.d. Saludos, desde la cárcel de entre tus piernas.