Descripción primera.

Era la mas bella de todas, la mas tierna, la amante mas fiel e inocente que hubiese encontrado. Descansaba en su piel la delicadeza de la nieve de invierno y en sus ojos el brillo de la primavera, la frescura se percibía en el sonido de su voz y en la forma en que enrollaba su cabello en el pelo, largo y castaño como el atardecer de noviembre.

Siempre lo encendía todo… tenia la chispa, en un beso suyo descansaba el universo; su lengua podia dar calor a toda la vida, hacerte morir y ademas renacerte (quizás todavía estoy muerto). Su limite era desconocido, por que no sabía hasta donde podía llegar a amar.

Confieso que trague su esencia incontrolablemente… insaciablemente, pero no hay culpa por que soy un ser humano, un hombre que aspiraba a todo y no conseguía nada. ¿A caso ella no era para mí?. Parecía estar segura, pero habiéndome percatado de su excedente de emoción que descansaba en sus decisiones me propuse cerciorarme, es así como espero, solo espero a que el sueño se haga leyenda, a que el fin justifique los medios, que los sentimientos empolvados puedan presumirse y que su añejo amor pueda ser consumido en el mejor de los banquetes.

Un día leerá este texto, sabrá que siempre le he esperado y si no vuelve… se enterara entonces que estoy haciéndome viejo y hombre. Un caballero como siempre lo soñó.

Escrito en 1979.

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Escribir sin dudar.

Hacer tu muerte, trabajo infame y sínico.

Verte cerrar los ojos, dar ese último suspiro;

Lleno de sudor tibio y aliento caliente,

Me divierto en ello, sabiendo (los dos)

Que antes de que ese suspiro toque el aire;

Desearas resucitar para morir otra vez.

 

P.d. Saludos, desde la cárcel de entre tus piernas.